El traslado del símbolo de la independencia se realizó el 24 de julio, durante una ceremonia encabezada por el presidente Gustavo Petro. La pieza volvió a la Casa Museo Quinta de Bolívar, donde podrá ser apreciada por la ciudadanía como parte del patrimonio nacional.
Un retorno con valor histórico
La espada de Simón Bolívar regresó el viernes 24 de julio de 2026 a la Casa Museo Quinta de Bolívar, en Bogotá, durante una ceremonia encabezada por el presidente Gustavo Petro. El acto coincidió con la conmemoración del natalicio del Libertador y con el cierre del actual periodo de gobierno.
La pieza fue trasladada desde la Casa de Nariño, donde permaneció bajo custodia desde el 7 de agosto de 2022, cuando fue llevada al palacio presidencial con ocasión de la posesión del presidente Petro. Con este traslado, la espada volvió al lugar que la resguarda como parte del patrimonio histórico del país.
Un símbolo de la independencia y la República
Durante la ceremonia, el presidente Gustavo Petro afirmó que la espada de Bolívar debe permanecer al servicio de la República, de las libertades y de los derechos del pueblo. En su intervención también hizo un llamado a defender la independencia de las naciones bolivarianas y a preservar el significado histórico de este símbolo nacional.
La espada de Bolívar es uno de los objetos patrimoniales más representativos de la historia colombiana. Su valor está asociado a las campañas de independencia lideradas por el Libertador y a los principios de soberanía y libertad que marcaron el nacimiento de la República.
La Quinta de Bolívar fortalece su papel como espacio de memoria
Con el regreso de la espada, la Casa Museo Quinta de Bolívar fortalece su función como escenario para la conservación y divulgación del patrimonio histórico. El museo reúne bienes y documentos relacionados con la vida de Simón Bolívar y ofrece a los visitantes un espacio para conocer episodios fundamentales de la historia nacional.
El retorno de la espada también permite que ciudadanos, estudiantes e investigadores accedan nuevamente a una de las piezas más emblemáticas de la colección de la Quinta de Bolívar, contribuyendo a la divulgación del patrimonio cultural y a la comprensión de los procesos que dieron origen a la independencia.
Un acto que marca el cierre de una etapa
La ceremonia del 24 de julio marcó el regreso de la espada al museo que la custodia como bien patrimonial de la Nación. Con este traslado concluyó el periodo durante el cual permaneció en la Casa de Nariño y se restableció su exhibición en la Quinta de Bolívar, donde continuará como uno de los principales referentes históricos abiertos al público.
