El fenómeno climático ya está presente y podría intensificarse durante los próximos meses. El Gobierno activó una estrategia nacional que prioriza el abastecimiento de agua, el campo y la prevención en los territorios con mayor riesgo.
Las condiciones de El Niño ya está presente en Colombia y, según el Ideam, tienen más de 90 % de probabilidad de persistir hasta el primer trimestre de 2027. Además, existe un 69 % de probabilidad de que alcance una intensidad muy fuerte entre octubre y diciembre de 2026.
El impacto no será igual en todo el territorio. El Ideam identifica a las regiones Andina, Caribe y Pacífica entre las principales zonas que podrían enfrentar disminución de lluvias y aumento de temperaturas. En agosto, Cesar, La Guajira, Bolívar, Sucre, Norte de Santander y sectores de Antioquia, Caldas y Santander registraron condiciones asociadas a mayor riesgo de incendios.
Agua: la prioridad ante la sequía
La respuesta ya tiene medidas concretas. La UNGRD estableció acciones para 111 municipios de 15 departamentos considerados de alto riesgo, con especial concentración en Bolívar, Boyacá, Cundinamarca, Córdoba y Santander. Además, se ordenó activar los planes de emergencia y contingencia de los acueductos municipales y veredales.
La estrategia también contempla nuevas fuentes de suministro, captación y almacenamiento de aguas lluvias, rehabilitación y optimización de pozos, además de la protección y diversificación de las fuentes de abastecimiento. El objetivo es evitar que la reducción de las lluvias termine convirtiéndose en desabastecimiento para los hogares.
El Ministerio de Ambiente, por su parte, recomendó fortalecer el monitoreo de las fuentes abastecedoras, activar planes de contingencia y optimizar sistemas de almacenamiento como reservorios y jagüeyes, especialmente en territorios con antecedentes de sequía y alta vulnerabilidad hídrica.
El campo se prepara para una temporada seca más exigente
La agricultura también está en el centro de la preparación. El Gobierno destinó más de $669.000 millones para proteger la producción y los medios de vida rurales mediante gestión del agua, apoyos a productores, sostenimiento pecuario, crédito e incentivos para la capitalización rural.
El Ministerio de Agricultura activó además un Plan de Choque Regional con participación del Ideam, Ministerio de Ambiente, Banco Agrario, Finagro, Agencia de Desarrollo Rural, ICA y sectores productivos. La estrategia busca anticipar decisiones sobre riego, financiación y producción antes de que la sequía genere pérdidas mayores en el campo.
La preparación, por tanto, no se limita a esperar las lluvias. El país está combinando monitoreo climático, protección de fuentes hídricas, infraestructura de almacenamiento, planes para los acueductos y medidas para sostener la producción agropecuaria. El reto será convertir estas acciones anticipadas en una respuesta efectiva durante los meses de mayor intensidad de El Niño.
